constantino carvallo

El problema del juego siempre va a estar presente para el profesor. ¿Cómo competir con ese momento mágico en el que el niño o la niña se transforma en Superman, Batman, Harry Potter o Gokú? La institucionalización del juego, ahora que está tan de moda el término “gamificación”, tiende a convertirlo en algo aburrido. Nada más anti-juego que tener una hora para “jugar” en el aula, para seguir reglas que responden a un marco o plan curricular.

Por otro lado, el juego en el recreo, ese momento de absoluta libertad, permite al niño aprender en comunidad, aprender sus límites tanto como expandir su imaginación.

Aquí queremos compartir un texto que encontramos, del fallecido educador Constantino Carvallo, quien reflexiona sobre la importancia del juego y cómo debería reflexionarse desde el espacio educativo.

La cita corresponde al primer capítulo del libro Donde habita la moral, editado por Santillana y puede leerse de modo libre y gratuito aquí.