Sin polinización no hay flora. La evolución de la vida sobre el planeta tierra tiene que ver con la reproducción de las plantas y en muchos casos, esta, su reproducción está estrechamente vinculada a la fauna, a miles de insectos, aves, pequeños mamíferos que llevan de un lado a otro, el polen para poder fecundar los óvulos de las flores, que luego se convertirán en frutos y luego semillas.

belleza de la polinización

Cuando últimamente se habla de la caída de la población mundial de abejas (producto del uso indiscriminado de químicos cada vez más fuertes en las plantas), estamos hablando básicamente del peligro de que mucha de la flora no pueda reproducirse. En algunos lugares se está promoviendo la polinización manual, porque no queda otra.

Investigar la polinización en el aula puede ser un magnífico proyecto. Las niñas y los niños, todos armados de lupas y cuadernos de apunte, pueden ir al parque, al campo, al jardín, a observar cómo las abejas van de flor en flor, reconocer las flores “macho” y las flores “hembra”. Ver luego, durante el año, cómo algunas se convierten en fruta y cómo luego el ciclo continúa con la semilla. También observar otras formas de polinización.