Una aplicación que nos encanta es el PiratePad. La aplicación de la rana pirata. La verdad, lo usamos en cuanto taller tengamos. Por allí que nos da por querer usar la aplicación de documentos del Google Drive. Sin embargo, nos asusta tanto trámite y tanto usuario y contraseña. PiratePad funciona similar a un procesador de textos, pero es directo. Funciona en tiempo real. No necesita usuario. Es rápido y no consume recursos de la computadora. Ahora explicaremos cómo usar PiratePad. Primero, un poquito de historia.

PiratePad: Historia

El punto de origen fue una aplicación en línea llamada EtherPad, que permitía tener varios usuarios escribiendo un mismo documento en tiempo real. Estamos hablando del año 2009, que parece hace poco, pero en desarrollo web es una eternidad. A la compañía Google le gustó mucho esta aplicación, por lo que decidió comprarla, pero los creadores de Etherpad pusieron una condición. Que el código fuente, el programa base, de Etherpad pudiera ser descargado.

Los amigos de Google se quedaron no solo con la tecnología sino también con el know-how (el saber hacer) del Etherpad. Pero la tecnología del Etherpad, el código fuente, se volvió de libre descarga. Cualquiera podría bajarlo e instalarlo en un servidor para que funcione. Entre las distintas versiones que aparecieron, la más popular es PiratePad.

Cómo usar PiratePad

No se necesita un usuario. No se necesita una contraseña. Eso es lo que nos gusta. Que sea fácil de usar.

El primer paso es ir al sitio PiratePad.net. El sitio de la rana pirata. Le daremos clic en la rana y nos va a abrir una ventana nueva.

El principio del PiratePad es que puedo crear todas las ventanas de texto que quiera. Cada una va a tener un código especial, una URL única. Y copiando esa URL (respetando las mayúsculas y minúsculas) y compartiéndola a otros, puedo invitar a cuantas personas yo quiera.

Cómo usar PiratePad

Cada usuario nuevo tendrá un color distinto y podrá escribir en la parte principal del “pad”, el área de texto de la izquierda. A su vez, podrá escribir en la sección del chat. Todo en tiempo real. Lo que uno escriba, lo verá el resto. Puede incluso borrar o modificar lo que los otros han trabajado.

Esto es muy bueno para fortalecer el trabajo en equipo y la coordinación. Imaginemos que se trata de una dinámica de lluvia de ideas. Que todos tienen que proponer cosas para un proyecto. PiratePad puede funcionar muy bien como depósito de ideas sueltas, que luego pueden editarse y terminar en un texto acabado. Eso implica que todos estén conectados y que sepan “dejar hablar” al resto. Porque esas modificaciones pueden cambiarle el sentido al trabajo colaborativo.

Además, aún cuando salgamos de la aplicación, siempre podremos regresar a ella recordando el enlace, porque PiratePad no borra los “pads” antiguos.

Nosotros hemos hecho el ejercicio de tener a varios trabajando en sus computadoras el PiratePad y tener una conectada al proyecto para que todos vean en grande cómo va saliendo el trabajo. Nada como ver el trabajo proyectado para sentir que lo que uno hace tiene sentido e importancia.

Resumiendo. Nos encanta PiratePad. Una herramienta simple para estimular el trabajo colaborativo.